La exposición al sol fortalece el sistema inmunológico, reduce la presión sanguínea y hasta mejora el estado de ánimo. Sin embargo, puede suponer también riesgos muy graves cuando la exposición es prolongada y aún más durante el verano. Siendo esto un punto muy importante para las personas que laboran sus actividades bajo esta exposición.

Los trabajadores que se encuentran en constante exposición al sol sin protección alguna pueden recibir radiación UV superior a la estándar permitida (a partir del número 11 en el índice UV), la cual no debería ser superior a 10 minutos continuos. Por lo tanto, esta exposición hace al colaborador más propenso a desarrollar padecimientos de la piel tales como el cáncer, a diferencia de los trabajadores que se encuentran bajo techo.

A continuación, esbozamos algunas recomendaciones para protegerse del sol durante el verano y cuidar la salud de todos los miembros de la empresa:

  1. Las empresas deben proveer de sombra en los puestos de trabajo, ya sea mediante filtros UV o blindaje.
  2. Evitar la exposición directa a la luz solar dos horas antes y dos horas después del mediodía.
  3. Utilizar ropa protectora (EPP) cuando la exposición al sol sea superior a 15 minutos, que cubra lo más posible y que sea de material de algodón que permita la adecuada ventilación.
  4. Usar protectores solares de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de 15 como mínimo. Aplicar cada dos horas sobre la cara, cuello, manos, antebrazos, orejas y cualquier parte del cuerpo expuesta.
  5. Usar un casco que cubra las orejas, cara, sienes y parte posterior del cuello. Se recomienda añadir una tela para cubrir el cuello.
  6. Beber agua regularmente para evitar la deshidratación y conviene aumentar la ingesta de vitaminas consumiendo frutas como las naranjas, cerezas y zanahorias, que ayudarán a conservar el color y protegerán la piel de las agresiones externas.
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