Cuando una empresa tiene diez empleados con teléfono corporativo, elegir los equipos no suele ser complicado. Cuando son 50, 100 o más, ya aparecen otras preguntas: ¿qué cargador necesita cada uno?, ¿qué pasa si un equipo se daña?, ¿todos usan las mismas aplicaciones?, ¿hay repuestos o accesorios compatibles? Y, sobre todo, ¿por qué hay cinco...






























