En muchas empresas, los problemas de hardware rara vez aparecen de golpe. Lo que suele ocurrir es algo bastante diferente. Un componente empieza a comportarse de forma extraña. Un equipo tarda un poco más en responder. Un conector presenta desgaste. Nada parece urgente, así que el tema se deja para después. Y después se convierte en una parada...






























